Ser madre nunca ha sido una tarea sencilla, pero para la familia Daza ha significado asumir, sola, la responsabilidad de sacar adelante un hogar. Desde hace años, esta madre cabeza de familia ha dedicado su vida a criar a sus dos hijas, convirtiéndose en su principal ejemplo de fortaleza y perseverancia.
Su sustento depende de trabajos en el sector hotelero, donde labora por turnos y bajo una modalidad informal. Hay semanas en las que el trabajo alcanza para cubrir las necesidades básicas y otras en las que la incertidumbre hace más difícil el camino. Aun así, nunca ha dejado de esforzarse por brindarles un mejor futuro a sus hijas.
Aunque la vida le ha presentado retos, también cuenta con una valiosa red de apoyo. Su madre y sus hermanas viven en la misma cuadra, permitiéndole salir a trabajar con la tranquilidad de saber que sus hijas siempre estarán acompañadas y cuidadas.

Las condiciones de la vivienda, sin embargo, siguen siendo un desafío. El espacio reducido obliga a compartir cada rincón del hogar, mientras que el piso agrietado y la humedad han deteriorado el ambiente de la casa, afectando la comodidad y el bienestar de la familia.
Hoy, ese panorama empieza a cambiar. Gracias a la intervención de la Fundación Pisos y al apoyo de PASON, que en el marco de su aniversario decidió donar esta obra como parte de su compromiso con las familias más vulnerables, la familia Daza contará con un piso digno que transformará su hogar.

Para esta madre, esta intervención representa mucho más que una mejora física. Es la tranquilidad de saber que sus hijas crecerán en un espacio más seguro y saludable, y la certeza de que cada sacrificio realizado para salir adelante comienza, por fin, a dar frutos. Porque cuando una madre lucha incansablemente por sus hijos, un piso digno también se convierte en un nuevo comienzo.


